No sé cómo titular esto

Hay demasiadas ideas queriendo salir al mismo tiempo, apretujadas unas contra otras, generando un bloqueo en la puerta abierta de mis ganas de expresarme.

No sé cómo titular esto

Las primeras palabras siempre son las más difíciles cuando la hoja está en blanco y no llega la inspiración divina.
A veces no sé qué quiero decir y otras quiero decir tantas cosas que no sé por dónde empezar.

Hoy estoy más parada en esa segunda. Hay demasiadas ideas queriendo salir al mismo tiempo, apretujadas unas contra otras, generando un bloqueo en la puerta abierta de mis ganas de expresarme.

Quiero hablar de la intuición, de la comparación, de la ilusión, de la compasión… y de algunas cosas más terminadas en “ión”. Palabras-concepto que estuvieron dando vueltas en mi cabeza y en mi sentir estos días. A simple vista, parecen no tener relación… pero una voz adentro mío insiste en que sí, en que todo está conectado.
 Y quizás por eso están todas queriendo salir juntas.

Así que voy a intentar encontrar un hilo conductor.

*Cierro los ojos. Respiro profundo.

Acá voy:

La semana pasada me sentí con la energía bastante baja. Y aun así hice lo que tenía que hacer, porque a veces no queda otra (aunque, en realidad, siempre hay otra). Tal vez lo que pasa es que tengo la ilusión de que si freno, algo se va a desmoronar. Pero esa ilusión no tiene mucho que ver con la realidad, lo he comprobado cada vez que me permití parar.

Igual, aunque sea, intenté encontrar pequeños momentos para bajar el ritmo. Porque cuando bajo el ritmo y me alejo del ruido, puedo escuchar mejor a mi cuerpo y a mi intuición.

¿Escuchar el cuerpo es lo mismo que escuchar la intuición?

No lo tengo muy claro, pero siento que cuando escucho el cuerpo, entiendo mejor las señales de la intuición. Después viene la parte más difícil: hacerse cargo. Y ese es el verdadero desafío en esta época de “fingimos demencia y seguimos para adelante”.
Después nos sorprende enfermarnos…cuando las señales siempre estuvieron ahí.

Siento que estoy escribiendo de forma caótica, desordenada. Se me vienen a la cabeza personas que tienen una gran capacidad para compartir lo que sienten y comunican increíble. 
Y ahí está, una vez más mi energía se fuga en la comparación. 

¿Cuánta energía gastamos queriendo ser otras personas?
¿O deseando que las cosas sean diferentes?

Siempre me acuerdo de una frase que me dijo una profe de yoga:
 “Tenemos que dejar de parararnos en la carencia.”

Lo que hay que hacer es aceptar la realidad, no a modo de resignación, sino para ver los recursos que sí tenemos y movernos desde ahí. Para avanzar, necesitamos tratarnos con compasión. No ser todo el tiempo ese meme del chico que se apunta con una pistola a sí mismo.

La compasión no es tratarnos con condescendencia. Es sostenernos con amor.
Porque cuando las ilusiones se rompen —y se rompen— necesitamos poder sostenernos para reordenarnos, hacer ajustes y seguir.

Tratarnos con compasión es lo que nos permite dejar de pararnos en la carencia y empezar a reconocer nuestras virtudes.

Uno de los momentos más dolorosos —y más transformadores— que viví con la bioenergética fue darme cuenta de lo mal que me trataba. Era mi pie el que aplataba mi cabeza.  Exigiéndome con una brutalidad que, lejos de hacerme mejor, me limitaba.

La bioenergética puede desordenarte.
Puede hacerte sentir desnuda y vulnerable.
Puede romper ilusiones.

Pero eso es lo que permite que dejes de correr y caigas en vos.
Es ahí donde empezás a verte entera y a reconocerte. 

Cuando cae la ilusión, duele, pero también nos permite re-organizarnos.
Cuando escuchamos el cuerpo, la intuición se vuelve más clara.
Cuando hay enraizamiento, la comparación pierde fuerza.
Cuando nos tratamos con compasión, es más fácil sostenernos en la adversidad.

Perdón si este texto fue caótico.Creo que es de las cosas más desordenadas que escribí acá pero también de las más sinceras.

Tenía ganas de abrir un poco mi mundo interno y compartirlo así, sin acomodarlo demasiado.

Si sentís que algo de esto te resuena, el grupo de Bioenergética e Integración Somática está abierto para abril. Un espacio para bajar el ritmo, habitar el cuerpo y empezar a escucharte de verdad.

Acá toda la info: https://valenenlaluna.com/page/grupo-semanal-bio 






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